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11 de noviembre de 2016

Barba Azul - Amélie Nothomb

Saturnine responde a una anuncio en prensa que solicita persona para compartir un apartamento. El anuncio es goloso, porque es en el centro de París y el importe del alquiler es ridículamente bajo. Al llegar al piso, encuentra un montón de mujeres esperando para ser entrevistadas, pero la ganadora acaba siendo ella, Saturnine. El dueño del piso, un aristócrata español más raro que un perro verde, tiene mala fama, puesto que las ocho últimas inquilinas habrían desaparecido sin que se supiera su paradero.

La única condición impuesta por el noble a Saturnine es no acceder a un cuarto en concreto del amplio apartamento. Saturnine vive con un lujo inimaginable mientras habla y habla y habla con el noble, mientras hablan, comen, beben, se enamoran, hablan, dan vueltas a estupideces, hablan más y al final... al final un final absurdo como toda la novela. 

Desde luego dista mucho de "Estupor y temblores", que fue su primera novela y que me pareció deliciosa y divertidísima. En esta da muchísimas vueltas sin llegar a nada y ya está, novela acabada.

16 de septiembre de 2016

La brigada de Anne Capestan - Sophie Hénaff


Anne Capestan es una poli relegada a lo peor por matar a un hombre en su última misión. Su única posibilidad de seguir siendo comisaria es capitanear una brigada de nueva creación, a donde van a parar todos los desahuciados de la policía: borrachos, pirados, gafes, ludópatas y otros seres de lo más variado. La premisa se parece un poco al departamento Q, ya que a esta brigada  también se le encomienda que repasen casos archivados sin resolver. Relegados a un piso casi vacío, en los que los muebles son de sexta mano y los ordenadores de cuando iban a manivela, de los cuarenta miembros de la brigada apenas aparecen cuatro: una poli escritora de novelas y guiones de series policíacas, un gafe y uno de asuntos internos. El parque automovilístico también deja bastante que desear. En fin, con estos mimbres, Capestan rebusca algo que echarse a la espalda entre los casos archivados, la mayoría sin importancia. Solo dos son de asesinatos sin resolver y se dedican a ellos: un hombre muerto de un disparo y una anciana asesinada en su casa.

Entre medias se nos cuenta una historia de un matrimonio que vive en Florida y la de un chaval que le pide a su novia que se case con ella. Estas dos tramas y las de los asesinatos confluirán en algún momento de la novela para dar un giro a la acción.

A medida que avanza la trama, el parecido con el departamento Q se va disolviendo. Lo que en los daneses es oscuridad, mala leche, silencio y malos modos, en esta novela es luz, calles de París, risas, gente peculiar y camaradería. Hay una escena particular, una persecución por las calles con un vehículo un tanto especial, que me hizo reirme a carcajadas. Desde luego es una novela policíaca muy distinta a las nórdicas y con otra luz. Muy recomendable.

13 de octubre de 2015

13'99 € - Frédéric Beigbeder


Octave es un publicista pasado de rosca y un poco cansado de su vida de lujo hecha a base de engañar al consumidor. Decide entonces escribir un libro que ponga al descubierto toda la trama de engaños y mentiras que hay tras cada campaña publicitaria, cada anuncio de la tele y en cada producto que nos venden en el supermercado. Y que, cuando el libro se publique, la indemnización que le paguen por el despido le de para vivir cómodamente y sin preocupaciones. Pero en realidad es un tipo poco empático, pagado de sí mismo, chulo, creído y arrogante, que deja a su novia en el mismo instante en que ella le dice que está embarazada. En estas circunstancias, puesto hasta arriba de coca, pierde el conocimiento y es ingresado en una clínica de desintoxicación, de donde sale para viajar con su empresa al Caribe o algún sitio así. En realidad, la historia de Octave es de colleja permanente, pero la novela es muy incisiva y crítica con la publicidad y con las necesidades que crea en la gente. Hace planteamientos interesantes sobre cómo se plantea este mundo de consumo permanente, donde la gente es capaz de hacer colas para entrar a comprar en el primark unos calcetines que no necesita. Plagado de citas de grandes autores y de lemas publicitarios, es una novela par reflexionar y repensar si necesitas esas cosas que crees que necesitas, desde yogures con bífidus a camisetas de cuello de barco. 

24 de septiembre de 2015

El lector del tren de las 6.27 - Jean-Paul Didierlaurent



Guibrando Viñol es un tipo anodino, con un nombre raro. Vive una vida solitaria con la única compañía de un pez rojo en un piso minúsculo. Odia a muerte su trabajo, que consiste en reciclar el papel de todos los libros que no se venden. Pero Guibrando guarda un secreto: cada día, al limpiar la máquina que tritura el papel, rescata algunas hojas sueltas de algunos libros, a las que él llama "pieles vivas". Y son esas pieles viva las que lee cada día en el tren de cercanías que le lleva al trabajo, en voz alta.

Un día, Guibrando encuentra en su asiento del tren un pendrive con una serie de textos que ha escrito una mujer de la limpieza y entonces algo en su vida cambia.

Es un libro curioso, corto, salpicado de historias que nada tienen que ver con la historia de Guibrando (las historias de las pieles vivas). Me ha gustado por lo original. Y porque se lee con rapidez. Os lo recomiendo.

22 de julio de 2015

Atomka - Franck Thilliez


Me jode profundamente enterarme de que el libro que estoy leyendo es el quinto de una serie de la que no he leído los cuatro anteriores, porque hay una parte que me he perdido de la historia. "Atomka" es el quinto libro de la serie de Frank Sharko, un detective parisino.Sharko forma parte del equipo que investiga el asesinato de un hombre torturado y congelado; y lo hace junto a su compañera, en lo laboral y en lo sentimental, Lucie. Ambos tienen un pasado (cada uno por separado) triste y de desgracias personales: la mujer de Sharko estuvo secuestrada durante meses y murió en un accidente de tráfico junto con su hija, y las hijas gemelas de Lucie murieron en circunstancias que no acabo de entender. Ahora, Sharko y Lucie comparten sus vidas y tratan de tener un hijo en común.

El cadáver del congelador era un periodista y su pareja parece haber desaparecido. Tirando de hilos y más hilos, se encuentran con que el periodista estaba interesado en la aparición, hace años, de los cadáveres de mujeres en lagos de montaña, que habían muerto en extrañas circunstancias. De ahí encuentran más mujeres arrojadas a lagos, a temperaturas bajísimas, que habían sobrevivido gracias a avisos in extremis. Al tiempo, un niño muy enfermo es encontrado vagando solo, con el nombre la pareja del periodista escrito en un papel. El niño tiene altas dosis de elementos radiactivos en su cuerpo y todos sus órganos gravemente dañados. Además, la trama se embrolla aún un poco más cuando Sharko descubre que está siendo vigilado y que alguien que conocía al secuestrador de su mujer está tendiéndole una trampa. Muchas historias bien hiladas, que nos llevan de París a Chernóbil. Y a la vida después de la vida, y a ser congelado vivo hasta que la enfermedad que sufres tenga cura. 

También se aprende mucho sobre energía nuclear, bombas atómicas, residuos radiactivos... la verdad es que Thilliez se trabajó bien el tema antes de escribir. Y hace que se te pongan los pelos de punta. Él mismo aclara que, cuando estaba escribiendo la novela, después de haberse documentado y horrorizado sobre Chernóbil y pruebas atómicas, sucedió lo de Fukushima y vio cómo se repetían los mismos errores, cómo morían hombres, igual que en Chernóbil, al tratar de atajar las fugas de radiactividad. En fin...

El libro, excelente. Novela negra francesa, que para eso son los que tienen la fama.


17 de marzo de 2015

La delicadeza - David Foenkinos



Una novelita distinta. Se lee en un suspiro y te deja una sensación de buen rollo que apetece. Salpicada con citas absurdas que tienen que ver con la historia (aunque a veces muy tangencialmente). "La delicadeza" nos cuenta la historia de Nathalie y François, la pareja perfecta, el matrimonio perfecto, la felicidad absoluta. Hasta que François muere atropellado por un coche. Nathalie se sume en una profunda tristeza durante meses hasta que decide volver al trabajo. Allí la espera su jefe, Charles, enamorado de ella desde hace tiempo, esperando su oportunidad. Charles tiene poco tino, para qué nos vamos a engañar, y se lleva un chasco cuando Nathalie le espeta que no le gusta nada en absoluto. 

Pasan los meses y Nathalie, un día, de pronto, besa a Markus, un sueco anodino que trabaja en su mismo equipo. Markus es prácticamente invisible: no destaca por nada, no está bueno, no es guapo, ni alto, ni sociable, es normal y corriente tirando a aburrido. Markus se ve sorprendido por este beso proveniente de una tía estupenda como Nathalie (en la película sobre el libro, la actriz Audrey Tatou hace de Nathalie) y quiere saber a qué se debe ese arrebato. Y no se conforma con la respuesta de Nathalie que dice no saber por qué lo ha hecho. Así comienza una relación entre ellos un tanto extraña, distinta. 

El tono y las formas me han recordado por momentos a Anna Gavalda. 

26 de febrero de 2015

La ausencia del ogro - Dominique Sylvain

La ausencia del ogro - Dominique Sylvain

Está claro que los franceses escriben la novela negra de forma distinta que los nórdicos. Y eso que se supone que tienen más antigüedad en el negocio. 

La ausencia del ogro comienza sus andanzas en Nueva Orleans, donde Ingrid es salvada de un ataque sexual de parte de dos hombres por un gigante armado con una motosierra. Este gigante, de nombre Brad, es jardinero. Ingrid y Brad se hacen amigos y comparten confidencias.

De pronto la acción salta a París unos años más tarde. Una mujer aparece muerta en un parque. Uno de los jardineros no aparece. En la investigación del hecho aparece, en la habitación del jardinero, un folleto publicitario de una masajista que resulta ser Ingrid. El jardinero es Brad y ha cambiado de nombre y se llama Bernard. 

A partir de ahí, Ingrid intenta, con la ayuda de su amiga Lola, excomisaria de policía, encontrar a Brad y solucionar el caso. Hay monjas, okupas, artistas, constructores, viejos libros sobre botánica... hay de todo. A veces un poco enmarañado. A veces un poco tramposo. Pero con un final impecable. 

No es de morderse las uñas, no es tenso, pero está bien montado, bien hilado, no deja cabos sueltos y se lee con rapidez. 

9 de noviembre de 2014

Señores niños - Daniel Pennac


Daniel Pennac nos propone esta vez una historia casi de ciencia ficción. Crastaing, un profesor gruñón a más no poder, sorprende a dos de sus alumnos (Igor y Joseph) con un dibujo en el que no sale bien parado. Un tercer niño, Nourdine, se autoacusa del dibujo. Crastaing los castiga a los tres a que hagan una redacción. El tema de la misma es que un día se despiertan y se han convertido en adultos, y sus padres han vuelto a la niñez. Además, sus padres deberán acudir a una reunión con el profesor.



Los padres ya conocen a Crastaing. En algún caso, incluso fueron alumnos suyos. Y no quieren ir a la reunión porque saben que acabarán con las orejas gachas y abroncados de mala manera.

Los hijos se resisten a escribir una sola letra de la redacción. Las vidas de cada uno se nos presentan a retazos. Igor vive con su madre viuda. Su padre murió tras ser operado de amigdalitis. Su madre busca el amor en otros hombres y no encuentra más que desechos. Joseph vive con dos padres que se aman con locura. Nourdine vive con su padre y su hermana. Su padre ha decidido ser mudo. Su hermana hace lo posible por integrarse en la sociedad y olvidar sus orígenes.

Finalmente, deciden escribir las dichosas redacciones y caen rendidos. Al despertar, se encuentran con que se han convertido en adultos y que su padres se han convertido en niños. Y tratan de afrontar dicha circunstancia de la mejor forma que pueden. Que a veces no es la mejor.

El libro es la mar de entretenido y supone una vuelta de tuerca a los viajes en el tiempo muy original. Por no hablar de la manera de enfocar los problemas de la escuela, de los alumnos y de los maestros. Altamente recomendable.

28 de marzo de 2014

Billie - Anna Gavalda

Billie es una chica de familia desestructurada. Con una autoestima baja, en la escuela trata de pasar desapercibida, en su casa cobra de vez en cuando.

Frank es un chico en una familia estructurada. Pero es homosexual y su padre es un integrista religioso. Su madre se forra a pastillas para poder soportar la situación.

Así pues, en el instituto son dos apestados. Se ignoran mutuamente hasta que tienen que hacer un trabajo para clase: representar una parte de una obra de teatro de Alfred de Musset. En los ensayos, Frank y Billie se harán amigos para siempre. 

Billie cuenta su historia en un flash back desde un barranco al que ha caído con Frank. Cree que Frank está muriendo a causa de la caída y ruega a una estrella que le salve, mientras relata la historia común de ambos. Es una historia triste, claro, son dos apestados, dos parias. Se me ha hecho tediosa hasta casi el final. Ese final que es abrupto, con la historia del burro y la excursión que les lleva hasta el barranco. Con esa familia de padre "perfecto" que les acompaña. 

Me ha parecido floja, nada que ver con "Juntos, nada más", o con "El consuelo". Afortunadamente es una novela breve. 

19 de septiembre de 2013

La prometida del señor Hire - George Simenon


¿Qué tiene que ver la portada con la historia? Para mí, absolutamente nada. Pero así es la vida.

El señor Hire es un tipo gris, con una vida gris, que vive en una casa gris de un edificio gris. Su única distracción es espiar a la vecina de enfrente cuando se desnuda para meterse en la cama. Pero cuando una muchacha aparece asesinada en un descampado cercano, la investigación se centra en el señor Hire gracias a las declaraciones de la portera. Y es entonces cuando la vecina parece comenzar a interesarse por él. 

Hire, en su revolución vital al enterarse de que alguien se interesa por él, no se da cuenta de que es considerado sospechoso hasta que se da cuenta de que la policía le sigue y decide huir a pesar de saber, por boca de su vecina, quién es el asesino. 

Es un libro triste y gris, un poco angustioso, a ratos resulta hasta absurdo (ese interrogatorio tan surrealista). Pero merece la pena.

13 de diciembre de 2012

El hombre de los círculos azules - Fred Vargas


Para empezar una lee un nombre como Fred Vargas y piensa que es un hombre latino. Como la novela es policíaca, le atribuye al hombre latino la nacionalidad estadounidense. Y luego se topa una con la realidad: mujer y francesa. Esta curiosidad aparte, el libro me ha aburrido muchísimo... 

El comisario Adamsberg es de un peñascoso que aburre hasta a las ovejas. Su subordinado, Danglars, sólo me gusta por ser padre soltero de dos parejas de mellizos y de uno más. El ciego con mala ostia, la ancianita de los anuncios por palabras y la oceanógrafa pirada no me interesan en absoluto. Así que para mí es una novela totalmente prescindible. 

29 de noviembre de 2012

Intocable - Philippe Pozzo di Borgo

Intocable Philippe Pozzo di Borgo

Quien lea este libro tras leer la película, pensando que será lo mismo, se equivoca. Apenas tiene nada que ver. Bueno, sí, claro, tiene que ver porque las personas que aparecen son las mismas. Pero la historia, que en la película se centra absolutamente en la relación entre ambos personajes (Philippe el paralítico y su cuidador, Driss), en el libro se centra mucho más en Philippe, en su vida, en su historia de amor con Béatrice, y esto en la película apenas se esboza. En realidad este libro son dos: "Le second souffle" ("El nuevo aliento",  algo así como la segunda oportunidad), y "Diable gardien" ("El diablo de la guarda", en alusión a su cuidador, que en la vida real se llama Abdel y no es senegalés sino argelino).

En el primer libro se detalla la historia de Philippe y Béatrice que se enamoran perdidamente y viven su relación como en un cuento de hadas. Es amor en estado puro, azúcar y almíbar. Cuando lees de sus problemas para tener hijos y los has tenido tú misma, sientes un nudo en el pecho. Béatrice enferma de cáncer y unos años después, en un accidente de parapente, Philippe queda tetrapléjico. El relato de sus sufrimientos, los de ambos, también es tremendo. Aparece, muy levemente, Abdel, el cuidador, que, desde luego, no despierta la misma simpatía que Driss, el coprotagonista de la película.

En el segundo libro la historia se centra más en la relación de Philippe y Abdel, pero es mucho más ligera que en la película. Abdel es un bicho de cuidado, eso sí, pero aunque las anécdotas que aparecen en la película y en el libro sean suyas, protagonizadas por él, está claro que el actor que le interpreta (Omar Sy) se come el papel, lo hace suyo y nos lo entrega de una forma totalmente distinta a cómo se ve la vida de Abdel en el libro.

Una cosa que me llama la atención de la contraportada del libro es que pone "Una conmovedora y divertida historia verídica sobre dos hombres que no se habrían conocido en circunstancias normales: un aristócrata tetrapléjico tras un accidente de parapente y un joven senegalés de los suburbios, de carácter difícil y orgulloso, que se convierte en su cuidador". Para mí está claro que el que hizo esta entradilla en la contraportada no se había leído el libro, porque entonces tendría claro que el joven senegalés de los suburbios no existe más que en la película. Anagrama se ha dado por enterada y en su web ya deja claro que el joven es argelino. Cosas de las prisas por publicarlo, supongo.

23 de octubre de 2012

Con las mujeres no hay manera - Boris Vian

Leer "Con las mujeres no hay manera" es como ver "Torrente". O vas con la mente en blanco y desprejuiciada o te parece un horror. Si vas con la mente en blanco, te podrás reír con esta historia absurda en la que dos hermanos de "familia bien" se entretienen en desmontar una peligrosa banda de narcotraficantes llena de lesbianas y gays para liberar a una amiga de las garras de la drogadicción. Desde luego es todo políticamente incorrecto: desde la manera de tratar a las mujeres y a los homosexuales hasta el vocabulario utilizado; desde los métodos empleados para liberar a las lesbianas de su mal hasta las formas a la hora de conducir. Puro "Torrente" pero de los años cincuenta. Ya había leído algo de Boris Vian, pero no lo recordaba tan divertido.

22 de octubre de 2012

Claudine en la escuela - Colette


Claudine es una preadolescente, o una post-púber, ahí le anda. Insoportable y engreída, pija en un colegio de gente de campo, creída, pagada de sí misma. Claudine trata de conquistar a su nueva profesora, Aimée, pero le sale el tiro por la culata cuando ésta se lía con la directora del colegio. Ahora que llama la atención la  normalidad con la que se ve en el colegio la relación lésbica entre ambas. Y si esto llega a pasar ahora, las despiden a las dos por exhibición impúdica o alguna cosa por el estilo. 

En cuanto a la historia en sí, no vale nada. Claudine se merece de forma permanente una colleja por esa forma que tiene de tratar a sus compañeras, tan despectiva, tan hiriente. Es una líder nata, pero lo hace peor que muchos de los jefes que he tenido, que ya es decir...

29 de junio de 2012

Ácido sulfúrico - Amélie Nothomb


Ácido sulfúrico es una ácida y corrosiva crítica a los reality shows. Cuenta cómo Pannonique y Zedna son secuestradas y llevadas en vagones de tren a un campo de concentración donde transcurre el reality "Concentración". Zedna se convierte en uno de los kapos del campo y Pannonique es matriculada con números y letras, igual que el resto de los prisioneros, y es obligada a trabajos forzados y a pasar hambre, penurias y torturas. Cada día los kapos eligen a dos de los prisioneros que son los que morirán ese día. Todo ello expuesto en la televisión como cualquier otro reality, sin que nadie parezca querer hacer nada por pararlo. El programa llega a conseguir el 100% de la audiencia. 

Pero Zedna se enamora de Pannonique y trata de conseguir sus favores, y ésta se niega, por lo que Zedna trata de sobornarla con chocolate y otras cosas. Pannonique está convencida de que su bondad redimirá a Zedna y le hará libre a ella, pero las cosas se van complicando más y más. 

El final es un poco precipitado, pero es lo que tiene escribir novelas cortas. A mí me ha gustado, pero me gustaron mucho más "Estupor y temblores" o "El sabotaje amoroso".

19 de abril de 2012

La lectora - Raymond Jean

La lectora - Raymond Jean

Este libro me lo leí ¡¡hace veinte años!! y desde entonces andaba por mis estanterías, de una mudanza a otra, cambiando de casa. Esta semana pasada, sin nada nuevo que echarme a los ojos, decidí releerlo porque recordaba que me había gustado... pero no recordaba nada más.

"La lectora" cuenta la historia de Marie-Constance, una mujer que no tiene nada que hacer y decide aprovechar que, según todo el mundo a su alrededor, tiene una voz preciosa, para dedicarse a leer en voz alta a quien lo necesite. Para ello pone un anuncio en el periódico, sin ninguna esperanza. Poco a poco va recibiendo ofertas de trabajo y acude a donde le llaman, topando con gente de lo más variopinta: un niño minusválido y su superprotectora madre (delirante la escena con el médico del niño), una generala-aristócrata húngara más roja que Santiago Carrillo, una niña hija de madre yuppi que no tiene tiempo para ella... con cada uno de estos personajes hila una serie de acontecimientos a cual más absurdo y divertido. Por medio anda un comisario de policía empeñado en ver conspiraciones de Marie-Constance en cada paso que ella da. 

Como tengo reciente el de "La educación de las chicas en Bohemia", quería comentar que, lo que en aquel libro se hacía pesado y ralentizaba la historia, la inclusión de cientos de citas de otros autores, en éste no se hace cansado. Tampoco son tantas en "La lectora", pero vienen a cuento. Al fin y al cabo, son fragmentos de las obras que Marie-Constance lee a sus oyentes.

Es muy divertido, pero la distancia que dan veinte años da para verlo "anticuado". Hoy en día, la tele, el internet y los videojuegos son las baby-sitter modernas y nuestro contacto, en muchos casos, con el mundo exterior. Leer de una sociedad en que no existen los móviles ni internet, sin que sea una novela de "época" le da una pátina de vintage un poco injusta porque no hace tanto no existía nada de eso. 


9 de marzo de 2012

Los ojos amarillos de los cocodrilos - Katherine Pancol

Los ojos amarillos de los cocodrilos Katherine Pancol

Me lo he leído a pesar de la crítica aplastante de Molinos que no debes leer si quieres leerte el libro antes de conocer el final (de todos modos, ella misma lo avisa, así que el que avisa no es traidor). Pero como nadie escarmienta en cabeza ajena, voy y me lo leo. 

Y me paso todo el rato con ganas de pegarle una colleja a Jo, a ver si espabila de una vez, y dos buenas bofetadas a Hortense, por fresca y sobrada, y una mala contestación a Iris, por jeta, y de regalarle un consolador a Henriette, a ver si se le quita la amargura. Los personajes masculinos pues ni fu ni fa, y la historia, no hay por dónde cogerla. Ahora, desde luego, si lo que una quiere es literatura de la de no pensar, tipo veraniega o de cuando estás de bajón, pues es el libro ideal. Pero vamos, que tras seis meses de follar haya dos que se sigan llamando de usted, no es que roce, es que te encuentras ya acabando el libro más surrealista que haya leído. Y lo de la peluquera que triunfa vendiendo cosméticos a las chinas que trabajan en la reserva de cocodrilos africana, ya es el súmmum...

Gracias a dios, me lo he leído pirateado en digital. Si me llego a gastar la pasta, me da algo...

19 de julio de 2011

El señor Malaussène - Daniel Pennac


Con ésta novela, Pennac me ha acabado de convencer de que algo se mete cuando empieza a escribir: no sé si se fuma unos canutos o se mete unos tripis. Ésta cuarta entrega de la saga malausseniana se me ha hecho ya cansina. Es prácticamente de ciencia ficción. Si en la anterior Pennac nos deleitó con una resurrección in extremis y un trasplante multiorgánico que para sí quisieran en Anatomía de Grey, en ésta nos descubre una nueva técnica de tratamiento contra la infertilidad que daría envidia a muchas clínicas (y pondría la mar de contentos a los contrarios al aborto).
En esta ocasión, Julie, la pareja de Benjamín está embarazada; la madre de Benjamín ha vuelto y está sumida en algún tipo de depresión; los desahucios se suceden en Belleville, y se va destruyendo el barrio; el cine de toda la vida está a punto de demolición; y aparecen varios muertos, la mayoría prostitutas, despellejadas. La tribu de Benjamín es cada vez más numerosa, y no sé muy bien de qué viven. Y Benjamín se encuentra abrumado ante su próxima paternidad. En fin, lo de siempre. Y, como siempre, Benjamín es el principal sospechoso de los asesinatos, con tan mala pata que el encargado de la investigación ya no es el comisario Coudrier, sino su yerno, que quiere cambiar la metodología del suegro y da por culpable a Malaussène antes incluso de llevarlo al juzgado. Además hay una especie de final tramposo en medio de la novela que te deja pensando (aún más) en si todo es una vacilada o si ése día Pennac no tenía más ganas de continuar escribiendo y se sacó de la máquina un final deus-ex-machina que luego tuvo que rectificar.

En fin, que tengo la quinta novela de esta saga, pero no tengo muchas ganas de comenzarla...

17 de enero de 2011

La pequeña vendedora de prosa - Daniel Pennac


En vista de que nada de lo que empiezo últimamente me llena, vuelvo a la carga con Pennac y su serie Malaussène, con toda su tribu alrededor. Pennac me vuelve a hacer reír con esta tercera entrega de la serie. Malaussène se enfrenta a la boda católica de su hermana Clara y Clarence, el director de una prisión modélica y extraña. Pero Clarence muere asesinado nada más empezar y la tribu completa se entrega a cuidar de Clara, embarazada de Clarence, prometiendo a la policía no inmiscuirse en la investigación. 

Así pues, Benjamín se ve obligado a aceptar el trabajo que le ofrece la Reina Zabo, su antigua jefa, y se hace pasar por el escritor más vendido de Ediciones el Talión, J.L.B., hasta entonces sin rostro. Pero algo se tuerce en el camino de Benjamín en la presentación del nuevo libro de J.L.B.

En esta novela conocemos el pasado de la Reina Zabo, y su relación con Loussa de Casamance, desde su más tierna infancia. Conocemos aún más al inspector Van Thian, "atado" a Verdún, la hermana más pequeña de Benjamín. Y sabemos de lo que es capaz Julie por amor, o al menos lo que parece que es capaz de hacer.

Hay una frase en el libro que me ha gustado especialmente: hablando de Van Thian, que lleva permanentemente en brazos a la pequeña Verdún, dice "Ser padre es quedarse manco", y creo que no hay definición mejor para la maternidad/paternidad (vista desde el lado amoroso y no desde el "no lo cojas, que se malacostumbra".

15 de octubre de 2010

El hada carabina - Daniel Pennac


Segunda parte de la saga Malaussène (iniciada con "La felicidad de los ogros") "El hada carabina" nos devuelve a esta peculiar familia y a toda la gente que le rodea. Vuelve Pennac a preocuparse por los ancianos, esos seres olvidados en las grandes ciudades, de los que la familia del protagonista se hace cargo, para rescatarlos de un futuro incierto y para que los hermanos tengan alguien mayor cerca que les cuente cosas que de otro modo desconocería. Benjamín se crea una familia distinta, rodeado de los hijos de su madre y de ancianos que recoge por París. 
En esta novela, alguien se entretiene en matar viejas y drogar ancianos a base de atiborrarlos de anfetaminas. La madre de Benjamín no acaba de dar a luz al décimo de sus hijos y Julie, la novia de Ben, no aparece. La sociedad de Belleville, moros, negros, viejos y niños, está sobresaltada por las muertes de las viejas, mientras la policía da palos de ciego en su búsqueda del asesino. Es una novela negra poco seria, digamos, donde Pennac le da la vuelta a todos los tópicos de la sociedad: viejas que se entrenan en un campo de tiro, polis disfrazados de viudas, enfermeras que proporcionan anfetaminas sin pedirlas y un turbio asunto de especulación inmobiliaria. En medio de todo, Pastor, un inspector de policía especializado en conseguir confesiones imposibles de criminales, es un hombre que parece un jovencito inseguro y pánfilo, y que acaba mostrándose en todo su esplendor. 

Nuevamente, la traducción merece un aplauso, visto lo que hay por ahí... Manuel Serrat Crespo vuelve a traducirnos el argot francés de un modo impecable, llevándonos al argot español sin que se note que es algo traducido, cosa que a menudo es complicada.