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10 de septiembre de 2016

Río negro - Arnaldur Indridason


Aunque en la portada pone que es de la serie de Erlendur Sveinsson, a Erlendur apenas se le mienta en todo el relato, ya que se encuentra aparentemente de vacaciones en los fiordos. Tiene una pinta de ir a quitárselo del medio...

En su lugar nos encontramos a Elínborg, una mujer más amistosa que Erlendur, que me pareció siempre hermético. Elínborg está casada con un mecánico de coches que es absolutamente feliz, y tiene dos hijos y una hija, una vida familiar más o menos normal y una afición que le ayudará a resolver el caso que le ocupa: la comida asiática y especialmente la india.

Un hombre es encontrado muerto en su apartamento, en medio de un charco de sangre, con un montón de pastillas de rohypnol en la boca y la garganta. Nada parece estar fuera de su sitio excepto un chal de mujer. Nadie parece haber visto nada excepto una pirada, una mujer mayor obsesionada con las ondas electromagnéticas de su apartamento. El muerto no parece tener amigos ni enemigos, es técnico de telefonía y no destaca por nada.Con estos mimbres Elínborg tiene que tejer un cesto difícil de tejer. Las pesquisas llevan a la policía a preguntar a los clientes del gimnasio al que acudía, a los clientes de la compañía telefónica, a sus antiguos compañeros de instituto... nada parece llevar a resolver el enigma de su muerte. Hasta que una observación hecha sin más hace que Elínborg hile algunas cosas y vea el conjunto más claro.

La verdad es que es impecable, de pe a pa. No deja un hilo suelto y nada chirría. Es una novela corta, se lee en un suspiro y, sin hacer que tengas ansiedad, te pide no dejarla. Muy recomendable.


26 de octubre de 2015

Hipotermia - Arnaldur Indridason


Una mujer aparece muerta en su bungalow junto al lago. Karen, su amiga, la descubre colgando de una viga. Todo indica que se trata de un suicidio, pero Karen no lo cree así e insta a Erlendur a que investigue qué es lo que ha podido suceder. Y le pone tras la pista de un médium al que María, su amiga, había consultado en su momento, buscando encontrar en el más allá las respuestas que su madre, recientemente fallecida, no le había dado. 

Erlendur, como ya sabemos, está obsesionado con los casos de desapariciones antiguas. A la vez que trata de averiguar si hay algo de cierto en lo que Karen le dice, algunos hilos le llevan a las desapariciones de un chico y una chica sucedidas con unas semanas de diferencia varios años atrás. Erlendur vive traumatizado por la pérdida de su hermano en una tormenta de nieve cuando ambos eran pequeños, y los casos de personas desaparecidas siempre le llaman la atención. Además debe batallar con su hija Eva Lind, que se empeña en que sus padres se reconcilien a pesar de que se divorciaron varios años atrás.

La historia de Maria y de su madre Leonóra se va desgranando a lo largo de todo el libro, de cómo se vieron afectadas por la muerte del padre de Maria en un accidente en una barca y de cómo se protegieron la una a la otra mientras estuvieron juntas.

También se habla de la hipotermia y de cómo se utiliza en ocasiones para proteger los órganos vitales en caso de heridas graves, o de la muerte inducida por frío y la posterior resurrección, como se cuenta también en Atomka, de Frank Thilliez. 

Como todas las historias protagonizadas por Erlendur, tiene un poso de tristeza y de fatalidad. Pero es una gran novela bien resuelta, aunque la resolución no sea, tal vez, la que habríamos imaginado.

14 de julio de 2014

Pasaje de las sombras - Arnaldur Indridason


La policía, alertada por un vecino, encuentra a un anciano muerto en su cama. Lo que aparentemente es una muerte por causas naturales resulta ser un asesinato a la vista de las pruebas forenses.

Varios años antes, en plena II Guerra Mundial, una pareja formada por una islandesa y un americano, pasea por las traseras del Teatro Nacional cuando se encuentran el cadáver de una mujer. En lugar de llamar a la policía, él decide salir de allí escopetados y arrastra a la mujer con él.

Desde ese momento vivimos ambas investigaciones de forma paralela, la actual y la de la guerra, pues resulta que el anciano muerto fue uno de los policías que investigaron la muerte de la mujer del Teatro Nacional. A pesar del tiempo transcurrido, encuentran conexiones entre la muerte de dicha mujer, Rosámunda, y la de otra que aparentemente se suicidó años antes: ambas parecían haber sufrido abusos sexuales por parte de un hombre que las animó a contar que habían sido los elfos. 

Además de las investigaciones, Indridason nos hace un retrato de Islandia en un momento crítico: a punto de firmar su independencia y proclamarse como República, las tropas estadounidenses están por doquier y se relacionan con las mujeres islandesas (en algo tan institucionalizado que lo llaman "la situación"), no siempre con la verdad por delante. Las mujeres están empezando a independizarse y a no estar tan sometidas a los hombres como era habitual en la Islandia más rural, y eso a la sociedad islandesa no acaba de gustarle. 

Es una novela excelente y un poco triste. El ambiente en general es triste. Pero está muy bien, la trama muy conseguida, ambas historias muy bien enlazadas y merece la pena.

14 de enero de 2013

Invierno ártico - Arnaldur Indridason


Un niño de ocho años aparece muerto y congelado en un barrio de los suburbios. Cuando una lee en la entradilla del libro que aparece congelado, lo imagina como dentro de un bloque de hielo. Pero no, claro. Cuando se vive en Islandia, el invierno es tan duro que caer al suelo herido supone la muerte por congelación.

El niño en cuestión tiene ocho años y es hijo de madre tailandesa y de padre islandés. Un niño bueno y adorable, querido por sus profesores y bien adaptado, llamado Elías. Su hermano Niram, nacido en Tailandia, no parece tan integrado y además ha desaparecido. Erlendur, Elinborg y Sigurdur Oli, los protagonistas de las novelas de Indridason, se encargan de investigar el asesinato del niño, pues había sido herido de unas puñalada en el hígado. La investigación se centra en el entorno familiar y escolar del niño, y especialmente en todo lo relativo a la xenofobia y el racismo. Aunque también se plantean los abusos sexuales, la resolución final del caso nos lleva a algo más terrible: la avidez por probar cosas nuevas, el aburrimiento de los niños, su soledad dentro del entorno familiar...

Se lee rápido, está interesante e intrigante y además te hacen darte cuenta de que los problemas sociales son los mismos en todo el planeta: la xenofobia, las drogas, la violencia en la familia, los abusos sexuales a menores, el acoso escolar... Indridason es, de los nórdicos, unos de los que más me gustan (con permiso de Mankell)

11 de febrero de 2011

El hombre del lago - Arnaldur Indridason


Cuarta entrega (aunque cronológicamente es la tercera) de la serie Erlendur. Qué manía tienen estos editores con traernos las series desordenadas, luego no eres capaz de hilar acontecimientos...

En este caso Erlendur se enfrenta a la aparición de un cadáver en un lago, atado a una vieja radio rusa y con un golpe en la cabeza. Las investigaciones les llevan a la época de la guerra fría, el telón de acero y las repúblicas socialistas de Europa del Este, con sus espías y demás. La historia actual del cadáver se mezcla con la de Tomas, un estudiante islandés, que se va a estudiar a la Universidad de Leipzig becado por el partido socialista. Allí conoce a compañeros islandeses y socialistas y a otros que no lo son tanto, y descubre que el socialismo no es lo que él creía. Es curioso leer sobre estos temas que parecen tan lejanos en el tiempo, desde el punto de vista de Islandia, un país que apenas conocemos y que, al parecer, no se vio demasiado implicado en el follón de la guerra fría. 

Además, en esta entrega, Erlendur recupera la relación con su hijo Sindri y parece, además, que su relación de amistad con Vergeldur se afianza y podría llegar a más. Parece que se va haciendo un poco menos huraño, un poco más amigable. Cada vez me gusta más.

16 de agosto de 2010

La voz - Arnaldur Indridason


En "La voz" encontramos la historia de Gulli, un hombre desconocido para todos los que le rodean, portero de un hotel, que aparece muerto en su cuarto, vestido de Papá Noel y con un condón puesto. La investigación nos lleva a conocer parte de su pasado, cuando fue un niño privilegiado, un escolano con una voz (la que da título al libro) cristalina y sin parangón, y su relación con su padre, empeñado en hacer de él un niño prodigio. Mezclada con esta historia, que es la principal, se narra la de otro niño, víctima de malos tratos en el seno de su familia. También toca tangecialmente la prostitución y la pederastia. 

Además conocemos algo más de la vida del inspector Erlendur y de su hija Eva, cosas que habían quedado apenas esbozadas en su anterior novela, "La mujer de verde". 

No me ha llegado a impactar como la anterior, aunque la trama está muy bien desarrollada y la historia es también triste. Habla de la soledad en que estamos envueltos en esta sociedad, donde la persona que trabaja a nuestro lado es una completa desconocida.

30 de enero de 2010

La mujer de verde - Arnaldur Indridason


Este libro me lo recomendó Lammermoor allá por octubre. Gracias.

Me ha dejado impactada. Las descripciones de malos tratos a la mujer son tan abrumadoras que me dejaban con una especie de peso en el pecho, angustiada. Creo que no había sentido eso leyendo un libro desde que me leí "Hay algo que no es como me cuentan" de Juan José Millás (que recomiendo vivamente; se pueden leer extractos en http://www.acosomoral.org/nevenka.htm ). Hay párrafos que te dejan arrastrada:

—Una se avergüenza de ser la víctima de un hombre así y se abandona a una total soledad e impide a todos que se acerquen, incluso a sus propios hijos, porque una no quiere que nadie mueva un dedo, y menos que nadie ellos. Y allí se queda esperando el próximo ataque, que llegará sin aviso alguno, y está llena de odio hacia algo que no comprende, y la vida entera se convierte en la espera del siguiente ataque, ¿cuándo llegará, cuánto daño le hará, cuál será el motivo, cómo evitarlo? Porque cuanto más satisfago sus caprichos, tanto más asco siente él por mí. Cuanta más sumisión y temor le muestro, tanto más odio descarga él sobre mí. Y si me muestro indócil, entonces ya tiene un motivo para matarme a golpes. No hay forma de hacerlo bien. No hay forma. Hasta que lo único en que piensa una es en que todo acabe, da igual cómo. Sólo en que acabe.

El asesinato del alma:

—Así es —dijo él—. Iba a preguntarte... Creo que te he hecho una pregunta sobre violencia doméstica.
—Una palabra muy neutra para el asesinato de almas. Una palabra suave para quienes no saben lo que se esconde detrás de ella. ¿Sabes cómo es vivir con miedo constante durante toda la vida?

Los motivos de él para pegarle:

Esta noche eran las patatas. No le parecieron suficientemente cocidas. Eso es lo que pensó ella. También podrían haber estado demasiado cocidas, pasadas, crudas, sin pelar, mal peladas, peladas, no cortadas por la mitad, sin salsa, con salsa, asadas, sin asar, en puré, demasiado espeso, demasiado claro, demasiado dulce, no lo bastante dulce...
Nunca se sabía, con él.

Y ésta sobre el papel de la iglesia en las relaciones familiares, que no tiene precio:

Había hablado con su párroco, que le dijo que una buena mujer no se separaba de su esposo. El matrimonio era sagrado a los ojos de Dios y ciertamente había que soportar muchas cosas a fin de no romperlo.

La trama policíaca comienza al encontrarse un cadáver en una obra. La investigación lleva a Erlendur hasta la historia de esta mujer maltratada, acaecida antes y durante la segunda Guerra Mundial. Entrelaza esta historia con la del dueño de la casa donde esta mujer vivía y la desaparición de la novia de él, también antes de la guerra, y con las historias personales de los policías encargados de la investigación. Y aunque el final sea previsible, porque lo es, la novela es estupenda. Te hace conocer Islandia desde otro punto de vista, menos civilizado del que podamos tener ahora (¿qué conocemos de Islandia? Poco más que el saber que es una isla, ahí arriba en medio de nada, que hace un frío que pela y que la capital es Reikiavik) y un poquitillo de la historia del país. Te hace conocer desde dentro el maltrato en el hogar. 

Podéis leer una entrevista al autor en La Vanguardia