27 de mayo de 2013

Los chicos que cayeron en la trampa - Jussi Adler-Olsen


Éste es el segundo libro de la serie del Departamento Q, protagonizado por Carl Morck, Assad y, por primera vez, Rose. En esta ocasión, el Departamento investiga un caso que parece resuelto, ya que se juzgó al aparente responsable y se le condenó por ello. El caso ha aparecido encima de la mesa de Morck y, cuando retoman la investigación, se encuentran con que alguien, desde las altas esferas, quiere pararla. Como implicados aparecen personajes importantes de la vida danesa y una mendiga llamada Kimmie que oculta un pasado un poco turbio.  

Carl empieza a caerme un poco más simpático, porque en la anterior novela, "La mujer que arañaba las paredes", se me hizo de un repelente... En esta ocasión, Carl consigue tener una cita aunque ésta acabe con un resultado cutrecillo. Assad sigue en su línea, aunque vamos descubriendo alguna cosa de su vida. Y Rose es el contrapunto de esta pareja. Recién llegada al departamento Q, sufre la reticencia de Carl a tenerla en el grupo, si bien poco a poco se lo va ganando. A Assad le tiene comiendo en la palma de su mano en un plisplás. 

Me ha gustado sólo un poquito menos que "La mujer que arañaba las paredes", quizás porque esa angustia que se vive en el anterior libro no la he sentido en éste. Y porque el final no podía ser otro, y se veía venir. Pero la historia de Kimmie y sus compañeros de andanzas en el internado te tensa tanto que llegas a sentir pena de ella aunque sea un monstruo. La forma en que se van adentrando cada vez más en una espiral de violencia, la manera en que tratan a los que les rodean, el poder económico y social corrupto... nos presentan a un grupo de chavales "modelo" a los que más vale tener lejos. Y de adultos ya ni te cuento: abusos sexuales, explotación laboral, caza ilegal, violencia... Vamos, unas joyas.

Voy a dejarlo macerar un poco antes de empezar el siguiente de la serie, "El mensaje que llegó en una botella".

Por cierto, que habría que ver quién propone los títulos en castellano y por qué se empeñan en que se parezcan a los de la serie "Millenium". El título original de este libro se traduciría literalmente por "Asesinos de faisanes" que tiene bastante más que ver con lo de los chicos que caen en trampas. Aunque viendo que en sus ediciones inglesas y estadounidenses lo llaman "Desgracia" y "La ausente" respectivamente, no sé qué es peor.


21 de mayo de 2013

California 83 - Pepe Colubi


Recomendado por Ruth para hacerse unas risas, California 83 es la historia de Pepe, Pip o Joe, como quieras llamarlo, un adolescente español que se va a California a estudiar COU, como tantos otros se fueron y se siguen yendo. Corre el año 83 y Pepe aterriza en el país de las películas: casas bajas con césped, institutos de secundaria con unos campos de deporte dignos de una olimpiada, animadoras, púberes con carnet de conducir y ¡¡oh maravilla de las maravillas!! ¡¡televisión por cable!! con cuarenta y tantos canales y ¡¡la MTV!! Pepe, que sale de España, con su VHF y su UHF, flipa a más no poder con esa profusión, con la teletienda (que ahora nos parece de lo más normal, pero entonces, en aquella época, no existía en España), con los telepredicadores y con que haya tele a todas horas del día y de la noche. Lo único que no le mola del panorama californiano es la dificultad para comprar alcohol, por ser menor de edad. 

El libro narra las vicisitudes de este muchacho, sus intentos de ligarse a una animadora, sus escarceos sexuales, su asistencia a clase con mayor o menor fortuna... a mí me ha recordado un poco a mi aterrizaje en Madrid, proveniente de Badajoz. Entonces no había aldea global ni madre que lo parió, y un modelito de Zara de la época me parecía el summum; y flipé tanto como Pepe cuando, en mi nueva casa, encontré que había televisión por satélite y también estaba la MTV... en fin, me ha hecho recordar mi adolescencia, me he reído mucho con algunas cosas. Es un libro divertido si naciste en los sesenta-setenta y has visto las series que él menciona, los vídeo clips, has oído la música que él oye... Vamos, tampoco es que sea como para el nobel de literatura ni de lejos, pero para pasar un rato riéndote y rememorando tu pubertad, vale.

Por cierto, si tenéis Spotify, podéis oír la música que marcó la vida de Pepe en Spotify - California 83.

16 de mayo de 2013

El turista accidental - Anne Tyler


Macon Leary es un petardo de hombre. El libro es un tostón que hastía al más pintado. Y me lo he acabado por ver si pasaba algo de interés...

Un año después del asesinato de su hijo, Sarah decide divorciarse de Macon. Éste decide llevar desde ese momento una vida casposa. Es escrito de guías de viaje para hombres de negocio (las guías "El turista accidental en..."), pero no le gusta viajar. En el siguiente viaje tras el divorcio tiene que dejar al perro en una residencia canina, donde conoce a Muriel, una mujer completamente opuesta a él. A la vuelta, Macon se rompe una pierna y se va a vivir con su hermana Rose y sus dos hermanos también divorciados. Los Leary son cuadriculados hasta el síndrome obsesivo compulsivo, ordenados, metódicos, insoportables, en suma. 

En éstas estamos cuando el perro de Macon decide que lo mejor del mundo es ladrar, morder, putear a los viandantes y ciclistas e incluso a Rose y a los otros Leary, por lo que Macon decide adiestrarlo y quién mejor que Muriel. Y surge el amor, claro. Ella es el colmo del desorden, trabaja en mil sitios, habla por los codos y tiene un hijo enfermo. 

No puedo llegar a entender qué ven dos mujeres en este hombre anodino, gris, triste, aburrido, indeciso, obsesivo-compulsivo, asocial... 

No perdáis el tiempo. Si alguien tiene curiosidad por saber cómo acaba, que me mande un comentario y se lo cuento en petit comité.

25 de abril de 2013

Flavia de los extraños talentos - Alan Bradley


Flavia de Luce es una niña de once años que vive en una mansión junto con su padre y sus dos hermanas mayores, a las que detesta. También habita en la mansión Dogger, un jardinero-mayordomo-chófer que fue compañero del padre de Flavia en alguna guerra, y que padece algún síndrome asociado a la guerra.

Flavia tiene una pasión, la química, desde que descubrió la existencia de un laboratorio de lo más completo en la mansión, lleno de libros de química que le fascinaron nada más poner sus ojos en ellos. La niña es capaz de sintetizar los peores venenos a partir de las simples plantas del jardín, así que no es una niña cualquiera.

Una noche, Flavia oye gritos y, espiando, descubre que su padre, adicto a la filatelia, está discutiendo acaloradamente con un hombre que más tarde encuentra exangüe en el jardín, y que muere mientras le observa. Sólo dice una palabra, en latín: Vale! La policía detiene a su padre en la creencia de que es el autor del asesinato y Flavia, que no quiere ser una plañidera como sus hermanas, decide investigar la muerte del hombre por su cuenta, metiéndose en berenjenales cada vez mayores pero haciendo interesantes descubrimientos. 

Flavia es todo un personaje, una niña fuerte y con una mala leche importante, que se ha hecho la dura en un ambiente hostil (sus hermanas son odiosas y la madre murió cuando ella tenía tres años), y tiene un punto de ironía y sarcasmo que me gusta. El libro es entretenido, ligero, no para comerse la cabeza, por supuesto, pero con su intriga y su misterio. Lo recomiendo para tardes de piscina o entre libro intenso y libro intenso. 

19 de abril de 2013

La interpretación del asesinato - Jed Rubenfeld


En algún sitio leí que estaba bien. Claro que la lectura anterior había dejado el listón bastante alto. Pero "La interpretación del asesinato" me ha aburrido un poco. Demasiada paja psicoanalítica de por medio, aunque sea necesaria por la presencia de Freud y Jung en la trama. 

La historia transcurre en Nueva York, año 1909. Una hermosa mujer aparece asesinada en su apartamento, colgada de un gancho, azotada y con heridas cortantes, muerta por asfixia. La mujer vivía en un lujoso edificio propiedad de un rico magnate, amigo del alcalde de Nueva York, por lo que éste decide encargar la investigación directamente al forense Hugel y asignarle a un policía recién llegado y por tanto aún sin corromper: Littlemore. Al día siguiente, Nora Acton, una jovencita de buena familia, aparece en su habitación colgada, azotada y con heridas, a punto de la asfixia. No puede contar lo que le ha sucedido porque ha perdido la voz y la memoria.

Al mismo tiempo, Freud, Jung y Ferenczi llegan a los Estados Unidos para dar una serie de conferencias en una universidad. Son recibidos por Brill, Jones y Younger, tres de sus más fervientes seguidores. El alcalde sabe de la llegada de tanta eminencia y encarga a Freud que psicoanalice a Nora, a ver si consigue sacarla de su amnesia. Freud delega en Younger esta tarea. 

La trama de investigación pura y dura está bien, aunque hay ratos que se vuelve un poco farragosa. La parte de la novela dedicada a psicoanalizar a Nora se hace peñascosa y absurda por lo insistente en traumas  por  abusos sexuales, complejos de Edipo y celos hacia su madre. La parte dedicada a analizar psicoanalíticamente "Hamlet" era que para qué contar. En resumen, que me sobra demasiado para considerar que merece la pena leerla.

3 de abril de 2013

La mujer que arañaba las paredes - Jussi Adler-Olsen

La mujer que arañaba las paredes Jussi Adler Olsen Departamento Q

Hacía mucho, muchísimo, que un libro no me enganchaba tanto como éste. Ayer, cuando creía que me faltaban diez hojas, no entendía cómo podía acabarse en sólo diez hojas, y fue cuando me di cuenta de que me quedaban ciento diez. Pero no podía dejar de leer y aparqué todo lo demás para acabarlo. ¡¡Bufff!! Es intenso y tenso. He odiado vivamente a mi vecino Pedro, que es un amor, cada vez que me lo encontraba en la cola del bus, porque eso implicaba que no iba a poder leer camino a casa...

Cuenta la historia de Merete, una política con un futuro prometedor, que es secuestrada y recluida en una cámara durante muchos años (no desvelo nada importante, se cuenta prácticamente en la primera página). Su desaparición se produce durante un viaje en barco con su hermano menor Uffe, un chaval con cierto retraso mental debido a un accidente de coche en el que murieron los padres de ambos. El caso de la desaparición se cierra, dando por sentado que Merete se ha suicidado tirándose por la borda.

Cinco años después, el subcomisario Carl Morck vuelve al trabajo tras recuperarse de las heridas recibidas en un tiroteo en el que ha muerto un compañero y otro ha quedado tetrapléjico. Carl está sumido en la indolencia y pasa de todo, por lo que se le asigna la jefatura del recién creado Departamento Q, una especie de "trastero de personas", dedicado exclusivamente a la investigación de casos viejos y aparentemente sin resolver. A base de ponerse cansino, después de aburrirse jugando al solitario en el despacho que le han montado en el sótano, consigue que le asignen un ayudante para hacer los recados y limpiar. El ayudante es el sirio Hafez el Assad, un tipo peculiar, con un conocimiento del danés también un poco peculiar, y unos métodos de trabajo cuanto menos curiosos. Se supone que Hafez no es investigador, pero dado que se aburre mucho, consigue que Carl le deje leerse un expediente, que resulta ser el de la desaparición de Merete. Cuando el jefe de la policía empieza a presionar a Carl para que le cuente cómo lleva las investigaciones, éste no tiene más remedio que ponerse las pilas y empezar a trabajar. 

A lo largo de toda la novela se intercala la historia de la tremenda reclusión de Merete con la de Carl y Hafez y sus investigaciones. Merete sufre una tortura que ríete tú de los presos de Guantánamo: no sólo privación sensorial, luz permanente u oscuridad permanente. Es torturada de un modo sumamente cruel y original. El nivel de tensión va aumentando a medida que transcurre la novela y Merete oscila entre suicidarse o mantenerse con vida para poder vengarse. 

Las últimas cien páginas son de verdadero infarto. Yo creo que desde la saga Millenium, no me gustaba nada tanto. Tanto, tanto, que ya tengo los otros tres libros del Departamento Q, aunque voy a dejar reposar éste leyéndome otra cosa entre medias. Es altamente recomendable. Jussi Adler-Olsen le da sopas con onda a muchos otros escritores de novela policíaca. No os lo perdáis.

26 de marzo de 2013

Matilda - Roald Dahl

Matilda Roald Dahl exlibris lectura infantil juvenil

Hace un par de semanas vimos la peli todos juntos en casa. Varias compañeras de oficina me habían dicho que era muy divertida y un poco antipedagógica, pero como no sé muy bien qué quiere decir antipedagógica, se la puse a los niños y en paz. Y yo me dediqué a otras cosas tales como recoger la cocina. Pero en una de esas que pasas a ver cómo van, me enganché a la peli y me quedé a verla con ellos, y lo siguiente, al menos para mí, era leerme el libro. Roald Dahl es un autor que me gusta mucho, así que me dije que Matilda seguramente estuviera tan bien como los libros de adultos que he leído de él.

Y, desde luego, no decepciona. La película es prácticamente un calco del libro, los personajes están muy muy logrados. Pero el libro juega con ventaja: tiene ilustraciones de Quentin Blake, que ya me enamoró en "El secuestro de la bibliotecaria", de Margaret Mahy, allá cuando yo era pequeña.

Matilda es una niña lista, despierta e inteligente, que tiene la mala suerte de nacer en la familia equivocada. Su padre es un estafador de tomo y lomo, de profesión vendedor de coches de segunda mano; su madre es una mujer florero, dedicada exclusivamente a cuidar de su maridito y a jugar al bingo; su hermano es un cacho de carne con ojos. Matilda aprende sola a leer, y se lee todos los libros de la biblioteca, los que son para niños y después los que no lo son. Y cuando sus padres se dan cuenta de que tenía que haber empezado la escuela, la inscriben en una donde se encuentra con una directora, la señorita Trunchbull, que es una persona atroz, mala, suspicaz, maleducada, violenta...; y con la señorita Honey, su maestra, que es todo lo contrario: dulce, cariñosa, emocionada, capaz, positiva... La señorita Honey se da cuenta del potencial de Matilda y trata de ayudarla, pero la señorita Trunchbull no cree que sean ciertas las cosas que cuenta de la niña. El colegio es un sitio aterrador debido a la Trunchbull, pero Matilda hará lo posible por mejorarlo. 

El libro es una pasada. En cuanto pueda, lo sacaremos de la biblioteca para que lo lean los chicos (porque yo me lo he leído en mi ebook, y el ebook es MIIIIIIOOOOOO) ya que sé que les va a gustar. Por casa tengo varios de Dahl, pero no éste. Por cierto ¿sabíais que Roald Dahl es el creador de los gremlins?