3 de abril de 2013

La mujer que arañaba las paredes - Jussi Adler-Olsen

La mujer que arañaba las paredes Jussi Adler Olsen Departamento Q

Hacía mucho, muchísimo, que un libro no me enganchaba tanto como éste. Ayer, cuando creía que me faltaban diez hojas, no entendía cómo podía acabarse en sólo diez hojas, y fue cuando me di cuenta de que me quedaban ciento diez. Pero no podía dejar de leer y aparqué todo lo demás para acabarlo. ¡¡Bufff!! Es intenso y tenso. He odiado vivamente a mi vecino Pedro, que es un amor, cada vez que me lo encontraba en la cola del bus, porque eso implicaba que no iba a poder leer camino a casa...

Cuenta la historia de Merete, una política con un futuro prometedor, que es secuestrada y recluida en una cámara durante muchos años (no desvelo nada importante, se cuenta prácticamente en la primera página). Su desaparición se produce durante un viaje en barco con su hermano menor Uffe, un chaval con cierto retraso mental debido a un accidente de coche en el que murieron los padres de ambos. El caso de la desaparición se cierra, dando por sentado que Merete se ha suicidado tirándose por la borda.

Cinco años después, el subcomisario Carl Morck vuelve al trabajo tras recuperarse de las heridas recibidas en un tiroteo en el que ha muerto un compañero y otro ha quedado tetrapléjico. Carl está sumido en la indolencia y pasa de todo, por lo que se le asigna la jefatura del recién creado Departamento Q, una especie de "trastero de personas", dedicado exclusivamente a la investigación de casos viejos y aparentemente sin resolver. A base de ponerse cansino, después de aburrirse jugando al solitario en el despacho que le han montado en el sótano, consigue que le asignen un ayudante para hacer los recados y limpiar. El ayudante es el sirio Hafez el Assad, un tipo peculiar, con un conocimiento del danés también un poco peculiar, y unos métodos de trabajo cuanto menos curiosos. Se supone que Hafez no es investigador, pero dado que se aburre mucho, consigue que Carl le deje leerse un expediente, que resulta ser el de la desaparición de Merete. Cuando el jefe de la policía empieza a presionar a Carl para que le cuente cómo lleva las investigaciones, éste no tiene más remedio que ponerse las pilas y empezar a trabajar. 

A lo largo de toda la novela se intercala la historia de la tremenda reclusión de Merete con la de Carl y Hafez y sus investigaciones. Merete sufre una tortura que ríete tú de los presos de Guantánamo: no sólo privación sensorial, luz permanente u oscuridad permanente. Es torturada de un modo sumamente cruel y original. El nivel de tensión va aumentando a medida que transcurre la novela y Merete oscila entre suicidarse o mantenerse con vida para poder vengarse. 

Las últimas cien páginas son de verdadero infarto. Yo creo que desde la saga Millenium, no me gustaba nada tanto. Tanto, tanto, que ya tengo los otros tres libros del Departamento Q, aunque voy a dejar reposar éste leyéndome otra cosa entre medias. Es altamente recomendable. Jussi Adler-Olsen le da sopas con onda a muchos otros escritores de novela policíaca. No os lo perdáis.

3 comentarios:

M. dijo...

Ay, mira que mi mente no está preparada para novelas negras en este momento (voy más en la línea de vamos a echarnos unas risas que la vida está mu cruda), pero me has dado una razón muuuuuy fuerte para volver a ella. Gracias!!

Beso!

Sol dijo...

Vuelve, vuelve, es de lo mejor.

Miguel Sánchez Juaneda dijo...

No soy gran seguidor de este tipo de novelas, pero leer tu entrada me ha abierto el apetito. No descarto leerla.
Gracias por compartirla.
Un saludo
Miguel
http://seisreinos.blogspot.com.es/