28 de enero de 2015

Nudos y cruces - Ian Rankin

Nudos y cruces - Ian Rankin

John Rebus es un policía alcohólico y fumador empedernido. No es nada apetecible, no te atrae en absoluto. Aunque algo de sex-appeal debe de tener porque acaba ligando. 

Rebus vive en Edimburgo, donde empiezan a desaparecer niñas que aparecen posteriormente muertas, sin más. Ni abusos sexuales, ni palizas. Al mismo tiempo empieza a recibir cartas con nuditos o con cruces hechas de cosas variadas. 

Rebus además esconde una parte de su vida anterior que se resiste a salir de su subconsciente: la época en que fue entrenado para las fuerzas especiales del ejército. Además tiene un hermano que practica la hipnosis en los teatros y que, en sus ratos libres, se entretiene en trapichear con droga. La ex-mujer está liada con un compañero de Rebus y la hija es su ojito derecho, el amor de su vida. Pero como familia no es una familia muy estructurada que digamos.

La investigación transcurre a trompicones, pues es anterior al uso masivo de ordenadores, antes de la existencia de los móviles, en fin, en el pleistoceno superior prácticamente. Filtrar miles de llamadas con supuestas pistas es uno de esos trabajos tan bonitos y que tanto hacen por superarte en tu profesión. 

Pero cuando la hija de Rebus es secuestrada, las cosas se precipitan y su subconsciente ha de aflorar para poder encontrarla. 

La novela no está mal, pero choca tanto la falta de medios a los que estamos acostumbrados en esta época en que todos llevamos un csi dentro y un smartphone en el bolsillo... que se hace un poco pesada hasta que se empieza a precipitar la acción. Trataré de darle una segunda oportunidad a la serie de Rebus, cuando tenga rato.

19 de enero de 2015

Martyrium - Vicente Garrido y Nieves Abarca


¡¡Qué tensión!! Necesitaba acabarlo para poder aflojar las mandíbulas. Porque a pesar de que desde el principio sabes que la cosa acabará bien (al menos una parte de la historia, que para eso está encargada Valentina Negro del caso), las tramas paralelas te van haciendo tensar la mandibula hasta que las muelas te chirrían. Y para rematar el final. Vamos, que no me empecé el siguiente de inmediato porque necesitaba relajarme si no quería acabar con las muelas planas de tanto apretar. 

Valentina Negro está de vacaciones cuando la llama la magistrada Rebeca Palacios, una de los jueces que juzgarán a Mendiluce (ver Crímenes exquisitos). La hija de la juez ha sido secuestrada y el rescate no es económico, sino un vil chantaje: deberá dictar una sentencia favorable a Mendiluce si quiere volver a ver a su hija. La chica vive en Roma y allá que se va Valentina. 

Al mismo tiempo, una serie de asesinatos se están cometiendo en la ciudad eterna. Sanjuán, el compañero de Valentina en la investigación de los crímenes exquisitos, es llamado por la policía romana porque el perfil parece encajar con el de "El artista", el asesino de Crímenes Exquisitos.

Pero entrelazada con estas dos historias hay una tercera en la que confluyen la trata de blancas y la venta de vírgenes al mejor postor que va caldeando la historia y liando la madeja. 

Un libro espectacular, un final apabullante. Muy muy muy recomendable. 

10 de enero de 2015

Ciudades de papel - John Green


Quentin es un tipo normal, ni guapo, ni feo, ni alto ni bajo. Está en el último curso del instituto y se graduará en breve. No sobresale en nada. Normal, ya digo. 

Su vecina Margo en cambio es la típica reina del baile de fin de curso americano. Guapa, exitosa... Quentin y Margo son amigos porque son vecinos. Pero hace años que se distanciaron.

Una noche, Margo aparece en casa de Quentin vestida para atracar bancos y le pide ayuda para llevar a cabo un plan de venganza que les lleva toda la noche. A la mañana siguiente Margo no aparece por el instituto ni por su casa. Margo ha desaparecido, como otras veces. Sus padres deciden pasar de ella, pues ya es mayor de edad. Pero Quentin no puede parar de pensar en dónde puede encontrarse. E inicia una búsqueda en la que implica a todos sus amigos, algunos de ellos bastante friquis. Margo ha ido dejando complicadas pistas y el tiempo corre que vuela. 

Y la conclusión que saco, finalmente, es que Margo es una pija insoportable que no sabe qué hacer para llamar la atención  de la gente que tiene a su alrededor, y que desaparecer es fácil si tienes coche, dinero y ganas, si no tienes hijos ni nada que te ate. Margo tiene dos collejas o más, y nadie se las acaba dando. Vaya, me ha parecido una novela para adolescentes aburridos de tenerlo todo. Entretenida a ratos, pasable sin morir mortalmente de aburrimiento en otros momentos, pero prescindible. 

5 de enero de 2015

El mercader de alfombras - Phillip Lopate


Como Coral Glynn, ésta es la historia de un hombre aburrido, con una vida insulsa, que no hace nada por cambiar. Cyrus Irani es zoroástrico, tiene una madre de lo más mandunganta y un hermano que es un liante. Eso es lo más intenso de su vida. Vende alfombras, come, duerme, se tira pedos. Y ya. 

Hasta que no llegas a casi quince páginas del final no le pasa absolutamente nada. Y para lo que le pasa y el resultado, pues ya para qué. 

¡Qué empeño tienen algunos de describir vidas insulsas, coño! 

19 de diciembre de 2014

Las poseídas - Betina González


Felisa Wilmer es una nueva alumna de un colegio religioso en Argentina. Rodeada de un aura extraña, llama la atención por su perfecto inglés y por su actitud rebelde. Pronto se hace amiga de López, otra alumna del colegio que no es de familia de postín. Felisa arrastra una historia extraña tras de sí. Pero es esa historia extraña lo que me sobra del libro. Me parece interesante la vida en el colegio, las miserias, venturas y desventuras que allí suceden. Pero la historia de Felisa antes de llegar al colegio me ha resultado liosa (hasta el punto de que ha sido leyendo reseñas sobre este libro como he descubierto una parte importante de su historia) y un poco absurda. 

Prescindible. Sin más.

11 de diciembre de 2014

Kamikaze - Iván Escobar


Slatan es un karadjo que odia a Rusia y lo que ésta hizo y hace a su pueblo. Con una historia personal triste y llena de desesperanza, Slatan es reclutado como kamikaze y va camino de montarse en un avión cargando un chaleco lleno de amonal cuando una tormenta de nieve hace que se cancele el vuelo. Y Slatan se ve recluído en un hotelito perdido en la montaña, rodeado de nieve, con un chaleco lleno de un explosivo altamente inestable y compartiendo habitación con un yanqui representante de calzado, obeso y metomentodo. Rodeado de los pasajeros del avión, Slatan trata de pasar desapercibido y de no implicarse emocionalmente con las vidas e historias del resto de pasajeros, pero la cosa está de lo más crudo cuando uno vive en un sitio tan pequeño y tiene tanta gente alrededor, aburrida y sin grandes cosas que hacer. 

Aunque en un principio es obvio que Slatan no es un personaje con el que empatizar, a medida que transcurre la novela y sabemos de su vida vamos entendiendo por qué (aunque no lo comparta, por supuesto) está dispuesto a matar matando. Y somos capaces de empatizar aunque sea una pizca con él. Por otro lado, las situaciones hilarantes que vive en el hotel, su escapada al pueblo "cercano" (con muchos grados bajo cero y una nevada tremenda) a buscar un teléfono donde pedir instrucciones, el karaoke en el comedor, el explosivo mojado... van distendiendo la historia y separándola de lo atroz (el atentado suicida) y acercándolo a lo íntimo. 

El final... pues bueno, una pensaba, por el tipo de historia, que el final sería otro. Almibarado y tal. Pero en el fondo es el final que tiene que ser. 

Muy entretenido, sin pretensiones, se lee deprisa, te ríes. Desintoxicante. Aunque en estos momentos de tensión terrorista que vivimos por los atentados de Francia, puede que no haga ni gota de gracia.

5 de diciembre de 2014

Viajo sola - Samuel Bjork


Una niña aparece colgada de un árbol, vestida de muñeca y con una mochila a la espalda. Tan espeluznante comienzo da entrada a una novela tensa, tensa. El caso es encomendado a Holger Munch, un policía con muchos años de servicio a sus espaldas, fumador empedernido, que quiere recuperar para la investigación al grupo que tuvo hacía años, y que se disolvió por causas que se ven más adelante. Para ello logra convencer a Mia Krugüer, que fue apartada de la policía por esas causas que se ven más adelante, de volver a la investigación. Mia se había retirado a una isla a morir empastillada y alcoholizada, pero decide volver. 

La trama se enreda en otras historias, desde la madre de Holger, ingresada en una residencia, a una secta cristiana que no parece trigo limpio y un actor de teatro cuanto menos sospechoso. Pero la cosa se va liando cada vez más, desaparecen otras niñas, aparecen muertas, el asesino contacta con un periodista... También hay una historia de abandono de dos niños y de cómo los servicios sociales dejan bastante que desear. 

Y a pesar de que aparecen unas cuantas niñas muertas, en ningún caso el autor se ceba en lo escabroso. 

La tensión es máxima cuando la que desaparece es la nieta de Holger, su ojito derecho. Entonces la acción se precipita y Mia deberá hacer uso de su inteligencia innata y de su capacidad de ver a través de las pistas y las trampas. Aunque para cuando te quieres dar cuenta de quién es el asesino te queda tan poco por leer... 

Totalmente recomendable, muy muy buena, tensa, intrigante, de morderte las uñas. A por ella.