26 de marzo de 2012

Arde el musgo gris - Thor Vilhjálmsson


Me pasa de vez en cuando. Encuentro un libro que, a priori, por lo que cuenta en la contraportada, me puede interesar. Y luego resulta que no. No he podido con éste. Le he dado cien páginas de margen (aunque muchas de ellas leídas "en diagonal") y no he podido. Demasiada poca acción, demasiadas descripciones. O será que el paisaje islandés es aburrido. Lo cierto es que me tiré a por ella porque islandés es Arnaldur Indridason, del que me he leído todo lo que he encontrado (poco, claro) y por la cuestión de los escritores nórdicos  y demás. Pero éste me ha superado totalmente. Menos mal que lo saqué de la biblioteca...

Y para que no penséis que es un coñazo que no merece la pena leerse, hay quien piensa que es una maravilla: Sololibros o Cuaderno de lectura. Leyéndoles estoy por darle una segunda oportunidad...

1 comentario:

Maria Calderón dijo...

La verdad es que al leer las reseñas de los dos sitios que mencionas da la impresión igualente de ser un libro de lectura lenta.

Me hace gracia ver que a veces una reseña es mejor que el propio libro sobre el que se escribe.

Le echaré un ojo en la biblioteca, a ver qué impresión me da.

Por cierto, de Indridason, que me encanta, sólo hay de momento cuatro novelas traducidas, ¿no? Espero que en alguna de las siguientes se cargue ya a la hija, que se me hace muy pesada.

1beso.